Lo que no entiendo de mis clientes...

1. Si contratan a una agencia ¿por qué entonces después de tantas sugerencias, informes y estudios de mercado, terminan haciendo lo que a ellos les parece?
2. Por más que uno hace un estudio de colores del logotipo de acuerdo al rubro, al producto, empresa y/o establecimiento, los clientes terminan escogiendo aquel que menos va con él.
3. Puede que hagas 300 mil propuestas de diseño, todas te costaron un mundo hacerlas y el cliente escoge siempre la que menos te hizo sudar, la más sencilla, la menos indicada o la que menos te gusta.
4. Nunca falta el cliente regatero. Le ofreces el mejor servicio, te desvelas por él, sacrificas hasta tus fines de semana, hablas con los proveedores más económicos para brindarles “los mejores precios del mercado” al susodicho y el precio nunca les convence, siempre le encuentran un pero, o bien, tienen a un amigo que se los puede hacer más económico o gratis (ojo, digo algunos, no todos, pero existen.. cuidado pues!!)
5. En el punto anterior me faltó decirles… cuando un cliente alaba tu trabajo exageradamente es porque alguna rebajita está buscando (ya lo he pillado).
6. Pensaba que éramos los únicos a quienes nos sucedía, pero la amiga Rosalía me sacó de dudas. Los clientes siempre saben más que tu, tanto así que se inventan palabras con errores de ortografía y si se los corrige, ellos se inventan la excusa “es que así suena mejor”.
7. Cuando los busca para apurar una campaña, o algún trabajo de comunicaciones, a sabiendas que el tiempo corre, los costos aumentan y los proveedores están a la espera de ingresar el trabajo a producción, a los clientes simplemente no les importa, siempre estarán ocupados en otras cosas “más importantes”.
8. Cuando tu estás hasta el borde de trabajo, tus proveedores te dicen “baja la guardia que nos excedimos en producción”, entonces es cuando tu cliente te llama para que le saques rápido la campaña porque la necesitan con “urgencia”, entonces quien los entiende.
El cliente ideal es como el príncipe azul de los cuentos de hadas… así que mejor me preocupo cuando no presentan estos síntomas.
Lo que me reconforta es que el esfuerzo y el trabajo que les dedicamos en la agencia, los ayuda a crecer, entonces es allí cuando entiendo que mi trabajo tiene un propósito y dejo atrás mi propio ego…






